Escogiendo escuela.

Hoy en día todos los padres nos preocupamos, en general, por buscar una opción ideal en la educación de nuestros hijos. En casa nos esforzamos por darles lo mejor que esté en nuestras manos. Pero, en ocasiones, lo mejor se vuelve confuso ante tantas necesidades comerciales creadas por terceras personas. El poder identificar las verdaderas necesidades de nuestros hijos y las prioridades en las que debemos enfocarnos como familia y como seres humanos, se vuelve una tarea complicada; más cuando tenemos que confiar y apoyarnos en otras personas para la educación de nuestros hijos.

Decidir en qué escuela inscribir a nuestros hijos puede ir más allá que una simple buena recomendación de boca en boca. Escoger una escuela puede volverse tan minucioso como nosotros decidamos, pero el trabajo lo valdrá.

Varias escuelas de hoy en día comparten su compromiso de cubrir los requisitos indispensables para que los padres y alumnos estén a gusto, así como también los requisitos intelectuales. La problemática es el poder reconocer una buena intención a diferencia de una práctica bien llevada. La mayoría de las escuelas tienen la intención de tener un sistema y esencia de calidad -enfocados en logros académicos y, en los mejores casos, en logros de valor humano- pero ¿cómo saber que el método empleado por cada escuela funciona, o al menos, es lo que se desea para nuestros hijos? Para confirmarlo hay que poder observar, analizar y evaluar los resultados que nuestra opción educativa ofrece, ya que serán de suma importancia en el desarrollo y desempeño de nuestros hijos.

No dejemos que las buenas intenciones de las escuelas se queden solamente como buenas intenciones, pero que por las carencias de material adecuado, de personal capacitado, de interés o falta de un ambiente positivo, se queden los objetivos y logros pendientes en nuestros hijos.

Cada padre de familia sabe lo importante que es el tener un espacio propicio para sus hijos. Dicho deseo no se centra únicamente en espacios confortables, sino también en cuestiones de interacción social y cordial, de desarrollo intelectual, de desarrollo de habilidades y de un ambiente positivo en la vida de sus hijos.

Así pues, el escoger una escuela es una tarea que los padres debemos de tomar como vital para la formación del carácter, consciencia, autoestima, desarrollo y buen desempeño de nuestros hijos. A la hora de decidir dónde llevar a nuestros hijos y en quién confiar dicha misión, cada padre sabrá que lo que se enseña y procura en casa, podrá ser reforzado y valorado en la escuela que para bien se escoja (bajo los criterios y valores que como familia han decido fomentar).

Las visitas previas al centro educativo son de vital importancia. Es necesario que el colegio les abra las puertas para ver dónde pasará su hijo la mitad de su día, tanto el sistema educativo, el espacio, la distribución y el ambiente son importantes. Otra punto a revisar es el ambiente laboral que observe en el lugar. Es difícil, pero importante, poder observar el ambiente antes de las vacaciones, por lo mismo, las visitas se sugieren hacer antes de que todos ya se hayan retirado y el colegio esté sin personal y sin su esencia. Se sugiere visitar por lo menos dos veces el lugar (en casos con poca disposición de los padres, en el mejor de los casos se sugiere de 3 a 4) y con disposición de tiempo para observar y hacer las preguntas necesarias. Lo mejor es hacer preguntas que respondan situaciones comunes y reales, así como: ¿cuál es su sistema educativo? ¿en qué se basa su sistema? ¿qué tipo de prácticas o consecuencias manejan para el mal comportamiento? ¿manejan algún programa especial de valores, de refuerzo escolar, de integración o de disciplina en su sistema educativo? y de esta manera pueden sacar algunas preguntas que puedan darle más claridad de la esencia del colegio, de sus prácticas y su modo para trabajar.

Más que buena suerte, como padres, necesitamos buen ojo para observar y decidir cuál será la escuela adecuada para nuestros hijos y para la familia en general. Así, todos unidos, escuela y familia, podremos trabajar en conjunto por los objetivos que nos hemos fijado.

¡Ánimo papás!, podemos equivocarnos, pero no podemos dejar de tratar e informarnos, así que a trabajar en nuestra búsqueda.

 

Por: Grethel Aguilar.

One Response to “Escogiendo escuela.”

  • En verdad que es algo difícil el poder escoger la escuela adecuada para nuestros hijos y en efecto no siempre las más caras son las mejores y hay que hacer con tiempo el estudio y el análisis de cada una de nuestras propuestas educativas para decidir cual es la idónea para la familia.
    Es una pena que el Colegio Bernadette no este en Cancún para poder inscribir a mi Sophia, me encantaría estuviera en tu escuela. ¡Enhorabuena!

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